
. primogénito: el que abre el seno de la madre. es consagrado a dios.
. la cura es la restitución de las cadenas asociativas.
. los cuerpos deseantes son enigmas a descifrar
. brindar por ese espacio donde nos prometimos ser salvajes.
. el enigma del cuerpo que sabe decir la verdad de lo que somos.
. el cuerpo actúa como un amplificador, un radar sensible, un téster, una medida sin medida, un receptáculo de magias y devastaciones, inquieto al no poder identificar o decodificar una situación circundante.
. algo intenta salir a la superficie en todo momento, como la percepción de un fenómeno psíquico no decodificado.
. deseo, placer, agresión, autoagresión, fantasía de una nueva piel como los reptiles que mudan de identidad.
. el temor infantil y primero a los truenos.
. como los animales que inquietos presienten las tormentas o los terremotos el cuerpo participa de todos los fenómenos.
nada le es ajeno.
. como el alivio de quien llora durante horas y luego recupera cierta respiración relajada, temblorosa , aliviada.
. dejar de ser el cuerpo prometido— ese deseo atribuido a un otro que ningún otro jamás concibió.
. los gritos del cuerpo. el borde.
. primero fue el miedo antes que el verbo, o junto con él.
. de niño teme y se angustia al dormir en una cama extraña. nada ha cambiado.
cada palabra que escucha y no entiende cobra nuevos y extraños significados en su mente, invariablemente aterradores.
. la cura es la restitución de las cadenas asociativas.
. los cuerpos deseantes son enigmas a descifrar
. brindar por ese espacio donde nos prometimos ser salvajes.
. el enigma del cuerpo que sabe decir la verdad de lo que somos.
. el cuerpo actúa como un amplificador, un radar sensible, un téster, una medida sin medida, un receptáculo de magias y devastaciones, inquieto al no poder identificar o decodificar una situación circundante.
. algo intenta salir a la superficie en todo momento, como la percepción de un fenómeno psíquico no decodificado.
. deseo, placer, agresión, autoagresión, fantasía de una nueva piel como los reptiles que mudan de identidad.
. el temor infantil y primero a los truenos.
. como los animales que inquietos presienten las tormentas o los terremotos el cuerpo participa de todos los fenómenos.
nada le es ajeno.
. como el alivio de quien llora durante horas y luego recupera cierta respiración relajada, temblorosa , aliviada.
. dejar de ser el cuerpo prometido— ese deseo atribuido a un otro que ningún otro jamás concibió.
. los gritos del cuerpo. el borde.
. primero fue el miedo antes que el verbo, o junto con él.
. de niño teme y se angustia al dormir en una cama extraña. nada ha cambiado.
cada palabra que escucha y no entiende cobra nuevos y extraños significados en su mente, invariablemente aterradores.
nada ha cambiado.
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© Javier Galarza




los poemas





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El cuerpo: sí, ahí nos estalla el clima y su geografía es un mapa de terrenos innumerables veces transitados y espacios desconocidos.
El cuerpo es un reto. Tus propuestas también.
Y vaya desafío QUANTUM el de habitar un cuerpo, responsabilizarse por él, con disposición de tormentas o de encuentros.
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