27.4.08

QUE PERDIÓ? QUIÉN?

imágenes: arcimboldo
ella deja su maquillaje junto a la valija. él mete las manos en los bolsillos de su abrigo. pisa la colilla de un cigarrillo sobre la vereda. alguien deja su maquillaje en el lugar de siempre.
«ella es todo lo que tengo y lo que no», piensa. él.


algo se escribe en lo real del cuerpo, de ahí la imposibilidad de leerlo.
a la sombra del objeto cayendo sobre el hoy, caudal de circunstancia. de lugar.


«puta de mierda» piensa él.
«cada día estoy más linda» dice ella, enamorada de su espejo.

lo real de los cuerpos es que no pueden decirse, SOMOS JEROGLÍFICOS ASUSTADOS.

ella goza con dios en la disolución del éxtasis religioso, en la medida devocional de algo que la trasciende y expande.

él es la orfandad que sostiene a la doncella.
esto conlleva una pérdida de goce que quedará localizado a determinadas zonas «ligadas al objeto pero fuera del cuerpo».

(llevará su abrigo por estaciones con rastros de insultos por rouge en el espejo.)
la piel da cuenta de otro destino del goce, investimiento libidinal del órgano que produce la lesión característica del fenómeno. no nacer también es morir.

ella dirá «había una vez un reino». es toda su nada enamorada.

algo se escribe en lo real del cuerpo, de ahí la imposibilidad de leerlo.
a la sombra del objeto cayendo sobre el hoy...

¿QUÉ PERDISTE?

Y ¿QUÉ PERDISTE EN QUIÉN?

© Javier Galarza

7 compartimentos:

sibila dijo...

qué perdiste en quién... vaya pregunta, j.g. quién lo supiera. cómo pudiera decirse la imposibilidad de otro destino. nada es lo que se tiene. la piel da cuenta.
usted lo dijo esta tarde: la poesía está lejos, demasiado lejos.

Karol dijo...

algo se pierde...o es que ¿nacemos con esa perdida?

y en el intento de encontrar ese que, morimos...
quiza por eso buscamos el milagro, ese "milagro"...pero no en la piel, ahi no...ella solo es testigo de lo efímero...

meridiana dijo...

Somos jeroglíficos asustados, es cierto. Pero ella... ella se aferra a su maquillaje.

Qué, en quién: contextualizan la pérdida inevitable.

miriam dijo...

cada pérdida no es sólo pérdida, queda una marca, somos esas marcas y las confundimos con creaciones propias...qué engreídos.

meridiana dijo...

leer esa pérdida, como quien camina a través del desierto, con los guijarros llagando los pies, con la sed inevitable de una búsqueda infructuosa.


Lilián

Natasha dijo...

¡Fantástico!

¿que perdiste? ¿o que esperabas perder? ¿ y quién querías qué lo encontrara?

Quizás no se tiene a nadie, ni a sí mismo, quien no tiene la palabra de pase

Lo real del cuerpo es lo que está escrito

dice que no sabe del miedo, de la muerte, del amor
dice que tiene miedo de la muerte del amor
dice que el amor es muerte es miedo
dice que la muerte es miedo es amor
dice que no sabe (A. P)

Un cuerpo ¿o nada más el símbolo de un cuerpo? Quizás sólo sea el signo, y su significado oculto

Un hombre en cuatro letras ADAN o en tres, ¡EVA!… el universo entero es un jeroglífico en cuatro dimensiones, cada dimensión es un mensaje particularizado, descuartizado en quarz

Descríbeme y mátame… toma las llaves y abre mis ductos … ahí estoy sin poder morir, porque simplemente soy esa secuencia de vibraciones gravitacionales que te dan coherencia... en lo ignorado

Nada se pierde. Relativa mente. Lo que se pierde aquí se recibe allá y lo que se pierde más allá se recibe más acá…

Un texto realmente seductor

Poéticamente cerca, nunca lejos. Te beso

(j.g.) dijo...

Gracias estimadas SIBILA, KAROL, LILIANA, MIRIAM Y LILIÁN por dar cada una un nuevo sentido a las palabras de esta entrada.
Gracias por el diálogo, siempre enriquecedor.
Besos.

NATASHA: Gracias por tu bello comentario. Es una entrada en sí misma. Besos.